Competencias Informacionales: Conocimientos, habilidades y actitudes que posibilitan a las personas o grupos a utilizar de manera eficiente y eficaz, crítica y ética, la información que facilitan las TIC y otras fuentes impresas, visuales, sonoras y demás (multimodal-multialfabetización), con el fin de generar conocimientos académicos, educativos, investigativos, laborales, profesionales, económicos, políticos, sociales, culturales, etc. Estas competencias interrelacionan los procesos de búsqueda, localización, selección, recuperación, organización, evaluación, producción y divulgación de información. La adquisición de estas competencias implican los procesos enseñanza-aprendizaje que buscan facilitar lo que se ha denominado desarrollo de habilidades informativas, alfabetización en información o alfabetización informacional.
Multialfabetización: Conocimientos, habilidades y actitudes que posibilitan a las personas o grupos a utilizar de manera eficiente y eficaz, crítica y ética, las TIC y la información que facilitan estos medios y otras fuentes impresas, visuales, sonoras y multimediales. La adquisición de todas estas competencias, requisito indispensable para la interacción con el aprendizaje y conocimiento en el siglo XXI, implican los procesos enseñanza-aprendizaje que buscan facilitar lo que se ha denominado alfabetización digital, alfabetización informacional, alfabetización en medios, alfabetización visual, alfabetización académica y demás denominaciones similares
Integración de
las TIC en las aulas
El desarrollo de la competencia digital no se logra de manera automática al hacer posible
la utilización
de herramientas
TIC,
sino
que es
necesario alcanzar habilidades relacionadas con tales herramientas además de una actitud crítica en la
creación y utilización de contenido, privacidad y seguridad,
así como uso ético y legal. De este modo, los estudiantes deben aprender a utilizar y ser creativos con
las
herramientas digitales y los medios de comunicación en diferentes campos temáticos, teniendo en cuenta las consideraciones específicas de algunas materias.
Las aplicaciones informáticas
de carácter multimedia incorporadas
a
las aulas aportan grandes ventajas, dadas sus múltiples funciones, desde la gran capacidad de almacenamiento y de acceso a todo tipo de información, hasta la posibilidad de representar modelos de sistemas inaccesibles. Con la llegada de las TIC, y sobre todo con Internet, los materiales didácticos y los demás recursos de apoyo a la
educación se
han multiplicado de
manera
exponencial y han
mejorado
sus
prestaciones, facilitando la contextualización de los contenidos y un tratamiento
más
personalizado de los alumnos, así como una mayor autonomía y calidad
en
sus aprendizajes, ya que además de facilitar información, canales de comunicación e instrumentos de productividad para un mejor proceso de la información, actúan
como instrumentos cognitivos que pueden apoyar y expandir su capacidad de pensamiento.
Según Pere Marquès podemos distinguir varios niveles de integración de las TIC en
las
aulas:
- Instrumento
para la gestión
administrativa y tutorial.
- Alfabetización en TIC y su uso como instrumento de productividad: uso de los ordenadores y programas generales (editor de textos, navegador…).
- Aplicación de las TIC en el marco de cada asignatura: función informativa,
transmisora e interactiva de
los recursos
TIC específicos
de cada área y
de los materiales didácticos.
- Uso de las
TIC
como
instrumento cognitivo y para la
interacción
y
colaboración grupal.
El marco
legal con el que hemos iniciado este informe propone que la competencia digital no sea abordada como un tema separado, sino integrada dentro de la enseñanza en todas las materias, por
lo
que se correspondería con los últimos niveles indicados. Además,
la incorporación de las TIC debe iniciarse
tan
pronto como sea posible, desde
la
Educación Infantil, para que el alumnado aprenda a
utilizar las herramientas digitales de manera crítica,
con
confianza y creatividad,
pero también con atención
a la seguridad y privacidad.
En la Sociedad en la que actualmente nos encontramos, son muchos los jóvenes que utilizan las Tecnologías de la Información y la Comunicación, sin que nadie les haga conscientes de
las
ventajas e inconvenientes que
dichas tecnologías pueden tener para ellos. En este sentido, cabe destacar algunos de los recursos digitales que podemos encontrar desde portales como Protégeles1
y que proporcionan una herramienta
al
profesorado
para trabajar
acerca
de los beneficios y riesgos derivados del uso de las
TIC.
Se
trata de contenidos
digitales en los que se fomenta la reflexión ante situaciones reales en torno a lo adecuado e inadecuado del uso de las TIC, acerca de precauciones que debemos tomar al utilizar dichas tecnologías ante situaciones en las que se puede poner en juego la seguridad
por un mal manejo de las tecnologías.
Funcionalidad de las TIC
Recientemente se
han
desarrollado
tecnologías de aprendizaje basadas en la
colaboración y la interacción social que pueden mejorar
la calidad del aprendizaje. Sin embargo, este potencial sólo se
desarrollará con la aplicación de las
metodologías
adecuadas y la
selección, por parte de los docentes,
de las
actividades que integren el aprendizaje activo.
En
los procesos de enseñanza y aprendizaje, las TIC pueden adoptar distintas funcionalidades, basándonos en Ana García y Luis González, docentes del Departamento de
Didáctica, Organización y Métodos
de Investigación de
la Universidad
de Salamanca, recogemos
las
siguientes:
- Función informativa: presentación de una información estructurada de la
realidad.
- Función instructiva: orientación del aprendizaje de los estudiantes,
facilitando el logro de determinados objetivos educativos.
- Función motivadora: captación de la atención y mantenimiento del interés de los estudiantes mediante presentaciones atractivas, actividades, refuerzos, etc.
- Función evaluadora: información continua de la actuación de los estudiantes
mediante la corrección inmediata de los posibles errores de aprendizaje y la
presentación de ayudas adicionales cuando son necesarias.
- Función investigadora: búsqueda y difusión de
información, relación
de conocimientos, obtención de conclusiones, etc.
- Función expresiva: elaboración de materiales con determinadas
herramientas.
- Función comunicativa:
canal de
comunicación que
facilita la
tutoría, el
intercambio y la colaboración
entre estudiantes y docentes.
- Función metalingüística:
aprendizaje
de los
lenguajes propios de la informática.
- Función lúdica: el trabajo con ordenadores tiene para los estudiantes, en
muchos casos, connotaciones
lúdicas, pero además
algunos programas
incluyen elementos lúdicos.
- Función innovadora:
utilización de
una tecnología
que permite hacer
actividades
muy
diversas y generar diferente roles tanto en los profesores
como en los estudiantes, introduciendo nuevos elementos organizativos en
la clase.
- Función creativa: desarrollo de los sentidos, fomento de la iniciativa personal y despliegue de la imaginación.
Esta variedad funcional queda reflejada, según la guía ICT Transforming Education,
en el uso más popular que de las TIC se hace en
la
educación:
- Google: como herramienta de búsqueda de información.
- Correo electrónico: para intercambiar, de
manera
no necesariamente
sincrónica, mensajes de
texto, gráficos, audios y vídeos.
- Wikipedia: enciclopedia de libre acceso escrita en colaboración por personas
de
todo el mundo.
- Skype: aplicación que permite a sus usuarios mantener, entre ellos, chat,
llamadas gratuitas
y/o videoconferencias.
- Facebook: red
social
para,
a
partir
de perfiles
personales, conectar, compartir y crear comunidades con
otras personas.
- Twitter: otra red social en la que se pueden escribir mensajes limitados a
140 caracteres y recibir información en tiempo real mediante la suscripción a diferentes usuarios.
Tal
diversidad de utilidades posibilita la integración de las TIC no sólo en las aulas, sino en la educación en su conjunto:
- Los objetivos y los programas, que incluyen
la alfabetización digital.
- Las infraestructuras
físicas y tecnológicas, con las omnipresentes TIC.
- Los materiales formativos, muchos de ellos en
formato digital.
- La organización y gestión de los centros, cada vez más automatizada y abierta a las familias y al entorno en general.
- La formación
didáctico-tecnológica que necesita el profesorado.
- Las metodologías con las que se desarrollan los procesos de enseñanza- aprendizaje.
- Evaluación de aprendizajes personalizada.
Competencia digital de los docentes
Las ventajas que las TIC ofrecen a la educación y su capacidad para solucionar problemas como la falta de motivación del alumnado, puede tentar a los docentes a
su incorporación a las aulas
sin una profunda reflexión sobre su funcionalidad y su metodología. La rentabilidad de las TIC no sólo depende de éstas, sino más bien de su adecuada utilización, tanto por parte del profesorado como del alumnado.
En la Conferencia Ministerial de Educación de la reunión de la Organización de
Cooperación Económica y el Desarrollo en París, se destacó la necesidad de que los
docentes también posean cierta competencia digital, por tanto, la formación del profesorado debe incluir la competencia digital
enfocada a la enseñanza y no basarse únicamente en habilidades de usuario de las TIC. La competencia digital debe
ser
parte de
la formación
docente inicial y la
formación
permanente, proporcionándoles la formación necesaria para mejorar a lo largo de su carrera y ofrecerles las herramientas y
el
apoyo que necesitan para
hacer su trabajo bien. Aunque la mayoría de los docentes tienen propensión a mantener sus pautas de actuación y adaptarlas a las nuevas circunstancias, la motivación del profesorado y
su actitud positiva
hacia la innovación con
las TIC
aumentará a medida que aumente su formación instrumental-didáctica y descubra eficaces modelos de
utilización de las TIC que
pueda reproducir sin dificultad en su contexto
y le ayuden realmente en su labor docente
(mejores aprendizajes de los estudiantes, reducción del tiempo y del esfuerzo necesario, satisfacción personal, etc.).
La creación de comunidades virtuales de docentes que compartan recursos
(apuntes, materiales
didácticos, etc.) e intercambien buenos modelos de utilización
didáctica de las TIC, puede contribuir a reducir el esfuerzo docente
que requiere
un buen uso educativo de
las
TIC. En este sentido, se están desarrollando rápidamente herramientas sociales que permiten la creación continua de nuevas comunidades, un ejemplo de ello es la Red social Internet en el aula2. Estas nuevas comunidades y plataformas
tecnológicas
son lugares importantes para el aprendizaje
de las TIC,
ya que se reúnen los conocimientos de
los diferentes usuarios y motivan a la gente nueva en el uso de las TIC.
Las Administraciones Educativas y algunas empresas e instituciones en Internet ofrecen gratuitamente a la comunidad educativa portales con abundantes
materiales didácticos interactivos, como son el caso de las plataformas educativas
creadas en muchas de las Comunidades Autónomas o portales como Agrega3 o Learning Resource Exchange4. Por otra parte, algunas editoriales y empresas
de servicios educativos están creando
en Internet completas plataformas de contenidos en red que proporcionan materiales de apoyo (información multimedia, simuladores,
ejercicios de autocorrección…) para los temas principales de asignaturas de cada uno de los cursos de la enseñanza obligatoria y bachillerato. El hecho de que el profesorado sepa que para cualquier tema va a encontrar buenos recursos didácticos, supone un valor añadido que aumenta la funcionalidad de estas plataformas.
Además de los materiales propiamente
didácticos, en Internet hay muchas páginas web no específicamente educativas
pero que, en determinadas circunstancias
también pueden realizar una buena labor formativa.
http://www.protegeles.com
http://www.uoc.edu/uocpapers/8/dt/esp/echazarreta_prados_poch_soler.pdf
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